28 de enero de 2012
SOY...
16 de junio de 2011
Y ME ENVENENAN LOS BESOS QUE VOY DANDO, Y SINEMBARGO...
Esto es un autorregalo, ¿Por qué? Pues porque me apetecía, porque ya necesitaba una ración Sabinera, porque esta es una de mis preferidas, porque asistí a este pedazo de concierto que perdura grabado a fuego en mi memoria y ¿por qué no decirlo?... Porque Yo lo valgo!! Y hasta aquí puedo leer...
15 de diciembre de 2010
21 de febrero de 2009
Nunca es triste la verdad. Lo que no tiene es remedio…
Este no era el post que tenía pensado escribir hoy, pero como siempre, queridos TODOS que me leéis, esta que aquí escribe, la menda lerenda, como siempre, y para no dejar de ser una misma ni aunque caigan chuzos de punta sobre el corazón, buscando imágenes y música con la que ilustrar el post que estaba dispuesta a colgar hoy para arrancaros una sonrisa, se fue por donde siempre, por los cerros de Úbeda, ¿Por donde si no? Como la cabra que llevo dentro desde el día en que mi madre me parió. Y, ¿Sabéis como he acabado? Llorando como una tonta, sola, mis cuatros paredes, mis recuerdos y yo. Me pegao una pechá a llorar, que ni María Magdalena me hace sombra. Llorando por todas las cosas buenas que la vida me ha regalado, por todos esos amigos a los que tanto echo de menos, por esos locos bajitos tan maravillosos que vete tú a saber quien, ¡Oiga Usted!, me dio. Por todo lo vivido, por todo lo sufrido, por todo lo llorado, por todo lo reído, por todo lo encontrado y por todo lo perdido… Por la suerte y la estrella que, sinceramente, me ha acompañado toda mi vida, y espero que no deje de hacerlo. Y así estoy yo sin ti, como un pato en le manzanares…. Sin ti que tanto me hiciste reír, sin ti que tanto me hiciste disfrutar de la vida, sin ti que tantas veces me sorprendiste, sin ti que tantas veces me hiciste llorar, sin ti que tantas veces me hiciste soñar, sin ti que a fuerza de cariño me hiciste crecer, que me enseñaste a vivir… ¡Niño! Deja ya de joder con la pelota… Ha sido como, si de repente, y sin buscarlo, aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas, se salieran del cajón por overbooking.
Y la verdad, tras muchos intentos por no llorar, me dicho un ¡ea! De esos que se dice mi grelinno (y Max, que Max también es muy de decirse un ¡ea!) de vez en cuando, y he pensado ¿y porqué no? Y he llorado a moco tendido, como hacía muchísimo tiempo que no lloraba. Con sentimiento profundo y duro... Sentimiento de ese que te desgarra el alma por dentro, pero que a la vez, te reconforta. Ha sido como decir: ¡Esta bien! Esta torre del oro y olé, ya no puede más y necesita ¡LLORAR! ¡Niño! Que eso no se dice, que eso no se hace, que eso… ¡No se toca!
Y oyeSSSS… ¡Lo agusto que me quedao!
NOTA: (Pa ti) Nunca es triste la verdad. Lo que no tiene es remedio. (J.M.Serrat)
